jueves, 5 de junio de 2008

Entre las sociales de la sala de espera

A veces cuando la realidad se atonta, la cotidianidad se adormece y lo normal se cuestiona..por unos segundos tenemos conciencia de que algo mas esta sucediendo...sentís el aire ingresar a tu nariz pasar por tu traquea y llegar a los pulmones donde se detiene por un momento..para volver por el mismo camino y salir de tu boca....sentís el viento en tu cara, los pies sobre la tierra y la inmensidad del universo sobre tu cabeza...cerras los ojos...y ya nada es igual..ahora hay oscuridad total...ya nada se observa, ya nada se conoce, todo se vuelve miedo... solo escuchas el sonido del exterior..las voces resonando..que van disminuyendo su intensidad...hasta que se vuelve un solo sonido constante y repetitivo...tu corazón..lo sentís en tu cabeza...como un reloj a pila, mecánico, tan fuerte y confiable pero a la vez tan frágil y determinante...en eso notas que en el horizonte empieza a amanecer..sentís que ese sol da todo el calor que necesitas para sacarte el frío...que te sentís absoluto...parte del todo...de cada hilo de la sabana, de cada rayo de luz que te da en la cara..de cada sentimiento..y de cada ocasión...de cada pensamiento...de cada sueño.. pero algo cambio algo no es igual que antes...te acordas del reloj...y no lo sentís ..pero eso ya no te asusta...porque ese calor te envuelve..te abriga...un abrazo de tu vieja...el beso del amor de tu vida...un brindis con tus amigos..escuchar la palabra papa..todo junto en un segundo eterno..

1 comentario:

Anónimo dijo...

a very sad one

Datos personales